Un Día Como Hoy...

 

Ted Hendricks (83) presiona al mariscal de campo de Pittsburgh, Cliff Stoudt.

En la década de los setentas, la rivalidad de la década le pertenecía a los Acereros de Pittsburgh y los Raiders de Oakland. A principios de la década de los ochentas, ambos equipos seguían siendo de los dominantes en la AFC. Ambos equipos siempre se enfrentaban por lo que parecía ser un pase ya sea al Campeonato de Conferencia o al Super Bowl. En el Día de Año Nuevo en 1984 se enfrentarían de nuevo por el derecho de jugar en el Campeonato de Conferencia.

Los Raiders de Los Angeles tenían de líder al mariscal de campo Jim Plunkett y al corredor Marcus Allen. Pittsburgh tenían su propias opciones ofensivas, pero les faltaba su futuro miembro del Salón de la Fama, el mariscal de campo Terry Bradshaw, quien estaba lesionado. Sin embargo había suficiente estrellas en el partido y los aficionados estaban listos para la patada inicial.

El horizonte de la ciudad era el telón de fondo para el partido. Pittsburgh ganó el volado de la moneda y eligió recibir el balón con la esperanza de tomar una rápida ventaja. La defensiva de los Raiders tenía otras ideas litándolos a solo tres jugadas. Greg Pruitt recibió la patada de despeje en su propia yarda 38 y la devolvió hasta su yarda 46. Posición ideal para que el ataque del Plata y Negro pudiera iniciar su ofensiva.

Aunque eran los ochentas, la defensiva de los Acereros era de las más difíciles de enfrentar. También limitaron a los Raiders a tres jugadas. Pittsburgh retomó posesión del balón en su propia yarda 21 y rápidamente avanzarían. Un acarreo de 15 yardas por parte del corredor Frank Pollard y un pase de 44 yardas del mariscal de campo Cliff Stoudt al receptor abierto Wayne Capers pusieron a los Acereros en la yarda 20 de los Raiders. Pittsburgh alcanzó a llegar hasta la yarda 1 antes de tenerse que conformar con un gol de campo para tomar una ligera ventaja de 3-0.

La siguiente serie ofensiva de los Raiders inició en su propia yarda 20. Un pase de 21 yardas de Jim Plunkett a Todd Christensen y otro de 11 yardas a Cliff Branch posicionaron al Plata y Negro en territorio de los Acereros. La serie ofensiva de los Raiders se frenaría en la yarda 48 de Pittsburgh y Ray Guy despejó el balón hasta la yarda 14 donde abandonó el terreno de juego.

Stoudt intentó animar a la ofensiva de los Acereros pero un pase de 4 yardas al receptor abierto Calvin Sweeney fue interceptado por el esquinero Lester Hayes, quien devolvió el balón 18 yardas para anotar un Touchdown. Con la anotación y punto extra, los Raiders tomaron la ventaja 7-3 cuando Pittsburgh tomo posesión del balón en su propia yarda 20 buscando responder con una anotación propia.

La ofensiva de los Acereros, guiada por Stoudt, avanzó dentro del territorio de los Raiders hasta la yarda 47 pero después de dos pases incompletos y un intercambio de balón fallido forzaron que Pittsburgh despejara el balón. Los Raiders lograron realizar dos jugadas terrestres con Marcus Allen de 2 y 13 yardas respectivamente antes de que terminara el primer cuarto.

El Plata y Negro siguieron su marcha con cuatro pases completos de Plunkett de 9 yardas a Christensen, 17 yardas a Allen y de 25 y 9 yardas a Branch, los cuales pusieron a los Raiders en la yarda 5 de Pittsburgh. Marcus Allen acarreo el balón 4 yardas detrás del bloqueo del guardia derecho para anotar un Touchdown y terminar la serie ofensiva.

La siguiente serie ofensiva de Pittsburgh los dejó sin poder avanzar contra la defensiva de los Raiders. La defensiva, con Hayes y Haynes como líderes, forzó otra serie de tres jugadas. En está ocasión la ofensiva de los Raiders no pudo conseguir otra anotación y despejaron el balón. La acción del resto del cuarto se calmó con ambos equipos despejando el balón en varias ocasiones.

Los Raiders recuperaron el balón faltando 1:02 por jugar en el segundo cuarto. Jim Plunkett y Marcus Allen guiaron a la ofensiva. Después de un acarreo de 21yardas por parte de Allen y un pase de 17 yardas de Plunkett a Branch, el pateador Chris Bahr ingresó al terreno de juego faltando diez segundos para conectar un gol de campo de 45 yardas. Al medio tiempo los Raiders tenían una ventaja sobre los Acereros de 17-3.

Con dos anotaciones de ventaja, Plunkett y los Raiders buscaban aumentar la ventaja en el marcador durante la segunda mitad del partido. Empezando en su propia yarda 28, los Raiders utilizaron un ataque balanceado de pases y corridas para confundir a la defensiva de los Acereros. Con pases de 18, 14, 13 y 11 yardas combinados con corridas de 3, 10, 7 y 4 yardas, los Raiders tocaban la puerta otra vez. Un Touchdown en un acarreo de 9 yardas por parte del corredor Kenny King ayudó a que el partido se pusiera fuera del alcance de Pittsburgh.

La defensiva de los Raiders limitó de nuevo a los Acereros a tres jugadas y otro despeje. Allen dio el golpe fulminante a las esperanza de los aficionados de Pittsburgh. Iniciando desde su propia yarda 42 y después de una acarreo de 9 yardas, Allen se escapó 49 yardas para anotar su segundo Touchdown. Con el marcado 31-3, toda esperanza de remontar en el marcador estaba perdida para los visitantes vestidos de blanco, negro y amarillo.

Pittsburgh logró una serie ofensiva productiva empezando desde su propia yarda 25 y llegando hasta su yarda 42. Los Acereros continuaron avanzando y con un pase de Stoudt a John Stallworth, Pittsburgh anotó su primer Touchdown del partido. Sin embargo la alegría les duró poco cuando Plunkett y los Raiders ingresaron de nuevo al terreno de juego.

Con 5:16 por jugar en el tercer cuarto, el Entrenador Tom Flores mandó jugadas no solo diseñadas para acabar con el reloj de juego sino también para terminar con cualquier posibilidad de que Pittsburgh pudiera remontar en el marcador. Acarreos cortos y pases rápidos a Christensen y Allen desmoralizaron el espíritu de la defensiva de los Acereros. Habiendo llegado hasta la yarda 2 de Pittsburgh, Flores le pidió al corredor Frank Hawkins que anotara un Touchdown a como diera lugar en un acarreo de 2 yardas.

Después de haber jugado tres períodos del partido, el marcador indicaba: Raiders de los Angeles 38, Acereros de Pittsburgh 10. Para miles de aficionados en el Coliseo de Los Angeles y los televidentes en casa parecía que el partido estaba definido. Tal sería el caso ya que el último cuarto estuvo lleno de patadas de despejes y conversiones de cuarta oportunidad fallidas. EL partido terminaría con los Raider ganando 38-10.

El Día de Año Nuevo de 1984 vio a un equipo de los Raiders anotar 38 puntos en contra de los rivales de Pittsburgh. Los Raiders derrotarían a los Halcones Marinos de Seattle en el Campeonato de Conferencia de la AFC para ganar el derecho de jugar en el Super Bowl. En el Super Bowl XVIII derrotarían a los Pieles Rojas de Washington por marcador de 38-9 para obtener su tercer título de Super Bowl .

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